Buckminster Fuller

2009/05/23

Hace algunos años leí Operating Manual for Spaceship Earth (Manual Operativo para la Nave Espacial llamada Tierra, 1969), me pareció brillante, también pensé sobre su filosofía, en su estílo único de escritura y la manera en que describe al mundo y al Universo. Con  terminología propia, define el espacio que nos rodea: “intertransformativo, bienautoinformativo,” (traducción arbitraria de Fritania) y el más importante de todos “synergetica”, tiempo antes de que el término usado hoy en día viera a luz, “sinergia”.

Buckminster Fuller, fue, probablemente, el primer ambientalista del siglo pasado, con una clara conciencia de que el mundo tiene recursos limitados. Diseñador responsable, bajo la premisa de que se puede hacer “más con menos”. Visionario, sensible a todo lo que nos rodea en el Universo, así, sin artículos y con mayúscula, “por Universo me refiero: la suma de todas las experiencias humanamente comprendidas y comunicadas (a uno mismo u otros)”.

La idea de que todos estamos dentro de una nave espacial, la nave espacial llamada Tierra, tiene sentido, cuando se trata de concientizarnos sobre el manejo de recursos y el medio ambiente. Su entendimiento sobre la realidad  donde enuncia que no puede ser combatida, sólo puede ser recreada bajo un modelo diferente.  Nos obliga a comprender que un modelo obsoleto sólo puede orillarnos a generar uno nuevo, mejor, a cambiar.

Desde la nave espacial llamada Tierra,
Fritania de las dos Cejas

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El otro día leía en un periódico local para extranjeros llamado Six Degrees, sobre un movimiento ambientalista llamado CarrotMob, o bien la Mafia de las Zanahorias, también tienen representación en Finlandia, con su respectiva traducción.

En éste país las políticas ambientalistas tienen gran peso para la población, es quizá, una de las cosas que pueden decidir el futuro político del país. Al preguntar a la gente de mi entorno, que opinan del partido ecologísta (es como el partido Verde de México, solo que no muerden, ¡ha!) y que opinan del partido de centro-izquierda, o el de centro-derecha, me percaté de que la gente no es muy activa políticamente hablando, pero todos concuerdan en una cosa, y es preservar su medio ambiente.

Las políticas ambientalistas están en todas partes en de la vida finlandesa, desde separar la basura, reciclaje de agua, manejo de desperdicio químico, preservación de flora y fauna (a pesar de que la industria papelera es muy importante para Finlandia) hasta el manejo de plásticos. Es por ésta razón y otras mas que un grupo ambientalista como CarrotMob encontró tan buena respuesta en un lugar como Finlandia. Un grupo que tiene una visión de mercado y de como sacarle provecho.

Mmm… imagínense sacar del mercado a McDonalds porque sus empaques en lugar de decir “reciclable” deberían decir “reciclado”. Sería fantástico poder cerrar a algunos de esos hoteles “legales” de algúna nuestras reservas de la biósfera (como en el sureste de nuestro país) si no cumplen con ciertos lineamientos de observancia ambientalista. ¡Imagínense ese poder!, ¡imaginen poder asegurarle el santuario a las ballenas en Baja California! (Liberen a Willy: abre cuadro… luz crepuscular… música de fondo… drama completo… ballenas grises dándo a luz, ¡ha! ¡esa es otra película!… lágrima, moco…, ¡corte!)

Que fuera posible un boicot de mercado de esa magnitud, para que las empresas que si decidan respetar y preservar el medio ambiente puedan disfrutar de una supremacía en el mercado. Ésto pasa en países con conciencia ambiental. Lo que me lleva a preguntar: ¿qué tan concientes somos?, ¿qué tanto haces por tu medio ambiente?, ¿desenchufas tus aparatos mientras no los usas?, ¿separas tu basura?, ¿ahorras agua?, ¿estas seguro/a de que tu detergente no daña el medio ambiente?, ¿afinas tu coche?, ¿pagas tu prediaaaal? 😉

Un lindo viedo de naturaleza extraña

Verde que te quiero verde,
Fritania de las dos Cejas