COLABORACIÓN

Alguna vez tuve la oportunidad de asistir a una ceremonia judía que concluyó con un cántico: “Shabbath Shalom, Shabbath Shalom” para darle la bienvenida al sábado. Me he preguntado como un pueblo de naturaleza nómada ha influido en el pensamiento de la cultura occidental de hoy en día. Así que decidí pasar un sábado de mi vida tratando de responder esta incógnita con el juego de pregunta ¿quién, adivina quién?

1. ¿Quién marcó el principio de una nueva era? Jesús.

2. ¿Quién sentó las bases de un movimiento político que estableció la igualdad de clases y la abolición de la propiedad privada? Marx

3. ¿Quién se atrevió a abrir la caja de pandora del inconciente a través del Psicoanálisis? Freud

4. ¿Quién empezó a cuestionar la relatividad de la materia y del tiempo? Einstein

¿Quién más en la lista?, ¿qué comparten en común estos personajes que han hecho historia? Quizá su inteligencia y su habilidad para aplicarla en diferentes áreas. ¿Qué secreto tuvieron para llegar a la mente y al corazón de sus seguidores?

Dos antropólogos, Harpending y Cochran llegaron hasta las fibras más profundas de la genética hebrea para encontrar la respuesta. Los Ashkenazi, un grupo judío que se ha expandido por Medio Oriente, Europa y América, han estado expuestos durante milenios a presiones sociales y ambientales que han generado cambios anormales en su patrón genético y se ha manifestado en enfermedades metabólicas y en aumento de la inteligencia. Fue un estudio más que los expertos catalogaron como “mala ciencia” y ha hecho que varias voces echen el grito al cielo.

De entrada, al historiador Sander Gilman se le hizo un insulto la hipótesis de esta investigación. Después, el Dr. Stephen Pinker, un científico en la rama de las ciencias cognitivas, comentó que este estudio es políticamente incorrecto. Y para “acabarla de amolar” los rabinos de diferentes comunidades judías advirtieron que estos antropólogos sólo lograrían aumentar el sentimiento antisemita y reavivar viejas persecusiones como el Holocausto.

En lo personal, creo que todos han reaccionado de manera exagerada ante estos resultados, porque nunca se dijo que fuera “peligrosa o contagiosa” esta enfermedad. Además fueron publicados por una prestigiosa revista científica “Journal of Biosocial Science, editada por el Cambridge University Press”, lo cual le da mucha credibilidad. Lo que si considero importante es que antes de resolver un problema científico se debe preguntar ¿para qué va a servir?. Y por ética ¿cómo y a quién va a beneficiar los resultados?

Por lo tanto, si tienes un cociente intelectual por arriba del promedio, eres bueno para el ajedrez, eres brillante en los negocios, tu cochinito sobrepasa su capacidad de ahorro, no toleras comer carne de puerco ni revolver la carne con la leche, considera la posibilidad de hacerte un examen genético. Se me hizo muy curioso el dato de encontrar en la web un lugar donde puedes hacerte un estudio genético para saber si tienes un origen judío. La página es: http://www.igenea.com

Por último para poder entender desde otra perspectiva el éxito zionista, me puse a ver un fragmento de la película “Violinista en el tejado” que narra la parodia de la vida judía en una villa en Europa del Este. El protagonista hizo una pregunta: “Cómo mantenemos el equilibrio y plenitud de nuestras vidas?” La respuesta se encuentra en una palabra: ¡Tradición!


Dra. Chilin Ku’uku Nutz
Nombre maya traducido como
La ardilla que interpreta las ideas en una nuez

 


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En Tierra Santa

2009/01/10

Sólo para alivianar el inicio de año, ahí va el chiste: Los árabes y judíos deberían de arreglar sus asuntos como buenos cristianos…¡¡¿¿Qué no??!!! Jajaja J

Lo que no se válido es la masacre a inocentes. A bebés, niños. A caso quieren exterminar de raíz al futuro….? Igual y sí… quién sabe…igual los judíos de Israel andan de parranda y quieren más muertos… ¡¡¿qué no?”!! ¿Acaso fuman mota y no saben qué hacen…? ¡¿O a caso sólo quieren diversión!?…. Whatever…

Era el año 2000. Jerusalén se preparó para recibir a los feligreses que asistirían para el Jubileo. La intifada comenzó y miles de peregrinos cancelaron sus viajes. Yo no. Mi deseo por estar en Tierra Santa era la más grande ilusión y ya estaba de en manos de alguien supremo, si llegaba o no. Soy muy mocha…fue un regalito de los españolitos que nos conquistaron… just for the record. J

Durante tres semanas, aprendí los valores que heredamos de alguna forma, de ambas culturas –judía y árabe- aunque creo que más de ésta última. Cabe mencionar que según mí querido primo hermano, Isaac, provenimos de judíos franceses exiliados en Hidalgo que llegaron a Zoyatla. Existe una tesis en nuestra máxima casa de estudios (UNAM) que explica como judíos franceses se asentaron en el pueblo natal de nuestros padres. Si éste hecho es cierto, tenemos genes judíos. Si me conocieran físicamente, mis estimados…jurarían que soy de dicha estirpe, qué no, mis querida amigas?! J

Aunque (sin burka) pasaba como palestina -por mi gran melena color negro azabache y mi contrataste cutis blanco- y sin ella, todo lo opuesto: soy toda una kosher, jaja. Por éste sólo hecho, la galantería de los hombres palestinos se ahuyentaba en toda mujer que no tuviera la burka (así que a modo de experimento me compré una y santo remedio… ni me volteaban a ver) L.

El código visual es muy importante para ambas culturas. Explico: si una mujer ve directamente a los ojos a un musulmán, el significado es brutal: a mi entender (y corrígeme si no) es ir a la cama con él. Me encanta ver a los ojos de las personas pero sin ninguna intención. Nunca para aminorar el frío.

Sin embargo, en mi viaje a Palestina aprendí que tenemos –hasta el tuétano- infiltrada la cultura palestina en lo que conocí de ellos en mi estancia: la armonía de las familias palestinas, su generosidad y su amor a la vida, pese a las adversidades; vejaciones; matanzas y humillaciones que sufren.

Vi las diferencias en los barrios de la Ciudad Vieja que está dividida en el Barrio Judío, el Cristiano y el Musulmán. En cada uno de estos sitios, los servicios de limpieza y vigilancia no funcionan igual, por supuesto. El barrio judío está impecable, extremadamente seguro, hay permisos para cuidar de las fachadas de las casas y los permisos para el comercio son más amplios. En fin, es como estar en la avenida Mazaryk del Distrito Federal de la Ciudad de México e inmediatamente transportarse a las calles de Lecumberri, en el Centro de dicha ciudad . Ya se imaginarán el contraste…

En la zona “Santa”, donde Jesucristo tuvo el Via Cruxis, hay dos monasterios católicos (en uno de ellos nació Santa Ana, la madre de la Virgen María) y llamó mi atención la pared externa cubierta de manchas negras y repleta de fotos de jóvenes palestinos. Sí eran mártires de la “Intifada” que morían en nombre de Alá…en la misma vía donde Jesús había cargado, en nombre de todos nosotros, su cruz hace dos mil años atrás. Por esto y mucho más sería justo que los judíos y árabes arreglaran sus asuntos como cristianos. Qué no?!!! Entonces, por favor explíquenme por qué hay que festejar las matanzas a inocentes desde la Ciudad de México? NO me queda claro la alabanza a la muerte y ¿a ti?

Se despide con tristeza porque tratan de acabar con un pueblo indefenso, igual que el nuestro, pueblo mexicano….

La Hija de la Malinche.