La violencia se hace más presente en la vida diaria de muchos mexicanos, lo cual se puede observar en el número de muertos que asciende a 6,836 desde el comienzo del 2007, cuando el presidente mexicano Felipe Calderón declaró la guerra al narcotráfico. Sin embargo, ésta no ha sido la única que ha contribuido aumentar la cifra, ya que existe también una disputa entre los cárteles de la droga por el territorio, según datos estimados por la Agencia Reforma, las muertes han superado las cometidas en la guerra contra Irak.

Por su parte, cabe señalar que en Estados Unidos se descarta la posibilidad que México pueda ganar la guerra en el 2009, porque consideran que las organizaciones delictivas han penetrado en las fuerzas armadas y los cuerpos policiacos, hecho que ha restado credibilidad al Gobierno mexicano, de acuerdo al estudio realizado por el CQ researcher (Congressional Quarterly) y dado a conocer por la revista Proceso en su número 1678 . Tan sólo en México se cree que el 80% de los policías son corruptos y están involucrados de alguna forma con los cárteles de la droga.

No obstante, la investigación menciona que las cuatro organizaciones del narcotráfico más poderosas son: Los cárteles del Golfo, de Tijuana, de Juárez y la Federación, mismas que se disputan los 23 mil millones de dólares anuales que son generados por ventas de drogas por la frontera México-EU.

Los narcotraficantes cada vez tienen más problemas para introducir la droga a Estados Unidos por los controles fronterizos y el descenso del consumo de cocaína en este país. Como resultado, grandes cantidades de droga se está quedando en México y es distribuida a precios tan bajos que el consumo de cocaína entre los jóvenes ha aumentado. Los cárteles, no sólo buscan el control de los Estados y de las ciudades, del narcotráfico al narcomenudeo, así como las diferentes instituciones de Gobierno, de acuerdo al periódico español El Pais en su reportaje “México Salvaje”.

El CQ researcher también indica que los principales obstáculos para el éxito de Calderón en la guerra contra las drogas es la corrupción y la ausencia de una política más efectiva por parte de Estados Unidos para reducir la demanda de narcóticos, así como resolver el control de la venta de armas.

Se estima que entre el 90 y 95 % de las armas poseídas por los criminales mexicanos son compradas por gente reclutada en Estados Unidos y luego son introducidas a México de contrabando. Las armas restantes son robadas a los agentes mexicanos abatidos. Por lo anterior, Estados Unidos debe tener mayor control en la venta de armas: “Este problema no es sólo de México, es nuestro también”. Así lo afirmó un funcionario del Buro de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés).

Las autoridades no saben cuántas armas son llevadas de contrabando a México, pero la ATF dice que el año pasado se comprobó que más de 7 mil armas vendidas en Estados Unidos fueron introducidas a este país. Para esto se ha utilizado todos los medios y formas para lograr cruzarlas, ya sea desde autos con doble fondo, dentro de los neumáticos, con personas pasando los puentes internacionales, etc.

México se ha convertido -al mismo nivel que Pakistán- en dos de las naciones que el Departamento de Defensa de Estados Unidos considera como susceptibles de presentar conflictos que hagan necesaria la intervención de tropas estadounidenses.

El escenario de que México y Pakistán son naciones que podrían vivir un “colapso rápido” se encuentra considerado en el capítulo “Estados débiles y fallidos” del informe del Comando Conjunto de las Fuerzas de Estados Unidos (USJFCOM, por sus siglas en inglés): “La posibilidad mexicana podría parecer menos viable, pero el Gobierno, sus políticos, su policía y su infraestructura judicial están todos sometidos a una agresión sostenida y presiones de pandillas criminales y cárteles de la droga. La forma que tome ese conflicto interno en los próximos años tendrá un impacto trascendental en la estabilidad del Estado mexicano. Cualquier derrumbe de México a una situación de caos demandaría una respuesta estadounidense basándose simplemente en las graves implicaciones para la seguridad interior” advierte el informe, mismo que el pasado 13 de enero fue dado a conocer por periódicos mexicanos.

¿México realmente requiere una intervención extranjera para combatir la guerra ya comenzada? ¿Es Estados Unidos copartícipe de la violencia que se vive? ¿Es México comparable con Pakistán? El narcotráfico mexicano ha trascendido fronteras, estableciéndose en otras lugares, hecho que se abordará en otro post titulado “Celulas del narcotráfico en el mundo”.
 

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Adelita sin Pistolas

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¿Qué es el narco? Tienes que buscar en el diccionario la palabra narcotraficante, obvio trata del que trafica con narcoticos. O bien, del diccionario directo:

narcotraficante

com. Persona que se dedica al comercio ilícito de drogas tóxicas en grandes cantidades.

El narcotráfico ha resultado un mercado en crecimiento, “fuerte y sostenido” tal como nos gustaría que se comportaran otros mercados, sobre todo en este año. ¡He! Todos sabemos que esto del narco va más allá del simpleme comercio ilícito de sustancias tóxicas, como ya hemos mencionado, es un modo de vida. Toda una industria desarrollada en torno a la venta de estupefacientes que los cárteles, auspiciados por nuestro gobierno, controlan. Alrededor de los cárteles existen grupos que tan sólo se dedican a hacer posibles las ventas y transacciones como tal, es decir, “limpiar camino, ajusticiar y cobrar” cuentas y deudas pendientes. Hay varios grupos así, uno de los más conocidos es Los Zetas en Tamaulipas o La Familia en Michoacán, y otros más en otros estados.

Son este tipo de grupos los verdaderos creadores de la mafia como la conocemos, de la cosa nostra con botas. Hoy en día la “recaudación tributaria” de grupos como Los Zetas radica en aterrorizar a la gente de su entorno y cobrar por una supuesta protección. Traducido a lenguaje coloquial “pásame una lana para que no le haga nada a tu negocio o familia…”. Como estos grupos hay varios y se dividen al país. En Sonora están Los Números, en Tamaulipas Los Equis, y así.

Todo esto me recuerda a un número de Reporte Índigo en el que entrevistaban a un ex-alcalde de colombiano, quien hablaba del grave problema de violencia y de la industria del secuestro, que hizo tan infame a Colombia en sus peores momentos. Hablaba de la manera en la que Colombia logró romper su círculo vicioso.

Todo se concentró en las manos de la población civil. El trabajo se hizo en casa, el plan maestro era la denuncia anónima, sacudirse el miedo y agudizar al máximo la conciencia colectiva, tener la certeza de que el remedio para conservar la paz en las calles, las casas, el negocio y el pellejo, estaba en la sociedad misma. Poco a poco, la sociedad fue rehabilitándose, y fue creciendo para hacerse fuerte. Confiaron los unos en los otros. Al final del día, confiaban en que su vecino velaba por ellos, y ellos por su vecino…

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Con un ataque de conciencia,

Fritania de las dos Cejas

Camelia... enojadita

Surfeando por la red me he encontrado un sin fin de páginas sobre el narco, no es que yo no tenga nada que hacer, pero saltan a la vista. Confieso que las páginas que hablan sobre el narco mexicano y su medio se me hacen interesantes. Me parecen las “novelas policiacas mejor escritas” hasta el momento. Las historias que se tejen alrededor de este tema son, no sólo sangrientas, sino aclaro, ¡lastimosamente reales! Más allá del terror que provocan, no puedo dejar de pensar en lo inverosímil de todo ésto. La narco-cultura, los narco-corridos, las narco-películas, las narco-novelas, los narco-pueblitos… ¡los narco-políticos!

Sin lugar a dudas, a todos nos afecta el tema de alguna manera. Recuerdo los días, allá por los 1980-90’s, (ni tan lejos…) en que para nosotros la droga, era lejana y estratégicamente satanizada por nuestros padres (me pregunto ¿habrá sido sólo mi mamá la que satanizaba las drogas tan grueso? Me dejo leer “Preguntale a Alicia” por primera vez a los 13, ¡imagínense!).

Hoy día, existe tanta información al respecto, que el que consume drogas sin conocimiento de causa es tan culpable como el que tiene sexo sin condón. Pero bueno… una cosa es segura, no dejo de asombrarme de la nobleza y creatividad con la que mi gente asimila la realidad. Sigamos cantando a ritmo de tambora una de los ya clásicos narco-corridos, “Camelia la Tejana” de los Tigres del Nortiiiii.

http://wachupichu.wordpress.com/

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/2008/narcomexico

http://www.lajornadamichoacan.com.mx/2007/12/03/index.php?section=cultura&article=013n1cul

Desde tierras mucho más frías,

Fritania de las dos Cejas.